Hablando con un amigo me di cuenta hoy que diferente estoy a la que era ayer.
Ayer hace como veinte años digo. Pero recién me doy cuenta.
Yo era de esas que se pasaba por el tujes los dichos de Rousseau cuando lo leía en la Universidad. Todo eso de la declinación moral del hombre desde su estado de naturaleza hasta la civilización.
Cómo la civilización va a corromper al hombre. Inaudito, cosa de improvisados que quieren llamar la atención pensaba.
Y hoy me encuentro asintiendo con la cabeza. Vivo en un estado de confusión tal cuando veo nuestras instituciones, la decadencia, políticos sin verguenza alguna, ciudadanos que no saben ni queren saber en lo más mínimo de que se trata.
Estoy tan enojada con nosotros mismos. Conmigo, con ustedes, con el mundo todo.
Cómo llegamos hasta acá. Y lo que es peor: hay alguna manera de volver a ser lo que nunca fuimos?
Siempre si algo me iluminó fue la esperanza. Tibia, a veces lejana , pero siempre ahí.
Y hoy que voy y la tanteo no la siento. Agudizo un poco los sentidos y pensando que se fue más lejos hago pasos y nada. No está por ningun lado.
Entonces busco en mi cabeza los recuerdos de mis charlas con mi abuelo. Que vino de la guerra, de la matanza de los turcos, de la revolución del 55. Decía siemrpe lo mismo. No hay salida. Esto está podrido.
Yo pensaba pobre. Claro. Cómo iba a pensar otra cosa? Con lo que vivió. Y me colocaba justo en frente. Donde el sol era tibio. Y las certezas eran amigas y querían entrarme.
Pensaba que era cosa de viejos que vivieron la guerra y no pudieron superarla.
Pero yo sólo viví una guerra de mentirita. La de Malvinas. Con soldados de verdad. Y poca hambre, cuando quería hacer dieta. Y padres presentes. Y algo de militares pero también democracia. Así que no puede ser que esto que siento sea por que me estoy poniendo vieja, ni por las secuelas de la guerra. Es otra cosa. Qué es?
Puro hastío. Mirada fija en la realidad que ya no manipulo. Que me entra así como viene. Cruda, sin concesiones.
Pibes que se mueren todavía de hambre, enfermos que esperan en los pasillos para no ser atendidos nunca, gente sin consuelo que llora sus hijos muertos, justicia que no llega, ladrones que trafican con las donaciones a los de Tartagal.
Y la confusión. Cómo reconocerlos si son igual que yo? Leídos, verborrágicos, señores, funcionarios. Cómo reconocerlos?
Hoy no tengo consuelo.
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sueños. Mostrar todas las entradas
martes, 14 de abril de 2009
miércoles, 31 de diciembre de 2008
Como una geisha
Entro y leo este post y me quedo pensando.
Si, lo juro!!!
Pensando cuan poco uno se ocupa de uno. Incluso cuando ese uno es una misma bah.
Y vuelvo a entrar en la página y saco la conclusión de que cómo uno se decida a vivir la vida así será.
Acaso es tan difícil tener piel de seda? O movimientos de gata? O aprender a hacer un streeptease?
Y no me convenzo ni a mi misma. Ni a la mi que esta en la cabeza nomás. A la mi de mentirita que a veces me animo a soñar que soy.
Rápidamente me viene la idea de que uno es como es. Se nace o no se nace de tal o cual manera.
Acto seguido toda la parafernaria feminista que a veces me ayuda. Que me quieran como soy. Por lo que soy.
Y la duda cruel: y si no alcanza?????
Entonces me propongo un poco de cotillón para ser una femme fatal aunque sea por un rato. Ensayo una voz impostada que se me antoja pega con la palabra aterciopelada.
Echo mano de un par de movimientos que veo que otras hacen y yo no suelo. Juego. Pero todo en la mente. Todo en la soledad de estar sola.
Me enoja que me parezca un buen plan ser como son las "geishas" de mi cabeza. Serlo sería como aceptar ciertos sometimientos que no estoy dispuesta si lo pienso dos segundos. Entonces???
Por qué tendrá tanto atractivo eso de querer ser lo que una no es?
Por qué pierdo tiempo siquiera en pensarlo? Y ni que decir de ese otro tiempo que pierdo escribiéndolo.
Seré una frustrada?
Para no dejar las cosas como inconclusas me asalta la solución que a veces uso para estos casos.
En otra vida.
si, definitivamente el traje de "geisha" no me queda en esta.
Paciencia.
Si, lo juro!!!
Pensando cuan poco uno se ocupa de uno. Incluso cuando ese uno es una misma bah.
Y vuelvo a entrar en la página y saco la conclusión de que cómo uno se decida a vivir la vida así será.
Acaso es tan difícil tener piel de seda? O movimientos de gata? O aprender a hacer un streeptease?
Y no me convenzo ni a mi misma. Ni a la mi que esta en la cabeza nomás. A la mi de mentirita que a veces me animo a soñar que soy.
Rápidamente me viene la idea de que uno es como es. Se nace o no se nace de tal o cual manera.
Acto seguido toda la parafernaria feminista que a veces me ayuda. Que me quieran como soy. Por lo que soy.
Y la duda cruel: y si no alcanza?????
Entonces me propongo un poco de cotillón para ser una femme fatal aunque sea por un rato. Ensayo una voz impostada que se me antoja pega con la palabra aterciopelada.
Echo mano de un par de movimientos que veo que otras hacen y yo no suelo. Juego. Pero todo en la mente. Todo en la soledad de estar sola.
Me enoja que me parezca un buen plan ser como son las "geishas" de mi cabeza. Serlo sería como aceptar ciertos sometimientos que no estoy dispuesta si lo pienso dos segundos. Entonces???
Por qué tendrá tanto atractivo eso de querer ser lo que una no es?
Por qué pierdo tiempo siquiera en pensarlo? Y ni que decir de ese otro tiempo que pierdo escribiéndolo.
Seré una frustrada?
Para no dejar las cosas como inconclusas me asalta la solución que a veces uso para estos casos.
En otra vida.
si, definitivamente el traje de "geisha" no me queda en esta.
Paciencia.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)